No todos los retos de altura tienen que ver con lo alto que se sube. A veces el reto es trabajar arriba, sin poner en riesgo lo que hay abajo. Ese fue el caso de una reconocida compañía productora de lácteos, que estaba ampliando su planta con una nueva ala dedicada a la fabricación de mantequillas.
El reto
La nueva ala necesitaba climatización especializada para garantizar las condiciones de inocuidad que exige la fabricación de alimentos: temperatura y calidad del aire controladas en toda la bodega. Esto significaba instalar toda una red de ductos conectados a chillers y unidades de tratamiento de aire, recorriendo el techo de la planta. El montaje debía hacerse con equipos que no comprometieran la limpieza ni la inocuidad del espacio, un requisito no negociable en una planta de alimentos.
Lo que hicimos
Suministramos las torres de andamio certificado que sirvieron de plataforma de trabajo a lo largo de todo el recorrido de los ductos, permitiendo a los técnicos instalar y conectar cada tramo de forma segura y precisa. Los andamios se ubicaron y trasladaron a lo largo de la bodega a medida que avanzaba la obra, siempre bajo los estándares de limpieza que exige un entorno de producción de alimentos.

El resultado
La nueva línea de climatización quedó instalada de extremo a extremo, lista para mantener las condiciones de inocuidad que la fabricación de mantequillas requiere, sin comprometer en ningún momento la limpieza del espacio ni la seguridad de los técnicos en obra.
Por qué importa
En proyectos dentro de plantas de alimentos, el andamiaje no solo tiene que ser seguro para quien trabaja en él: también tiene que respetar las exigencias de inocuidad del entorno. En HighWork entendemos esa diferencia, y adaptamos nuestros equipos y montajes a los estándares de cada industria.